Cuando ví esta imagen de Cristobal Manuel en el artículo del periódico El País, me resultó como un martillazo en la cabeza. Ya lo he dicho en un anterior post sobre Haití, y lo vuelvo a repetir. La actualidad avanza demasiado rápido y las tragedias se olvidan enseguida. Haití, de hecho, ya era una tragedia olvidada antes del terremoto. De momento hay ayudas y dinero, pero si la opinión pública deja de interesarse por el tema, a los políticos también dejará de interesarles.
…El frío le hace abrazarse a sí mismo entre la gente que carga con sacos de arroz y bidones de agua en la cabeza. No mira a nadie y nadie le mira. ¿Quién está más trastornado? ¿El chico desnudo o la sociedad que ni siquiera repara en él, que no tiene resortes para acogerlo en ningún lado como cualquier ser humano se merece? ¿Quién vive más enajenado?…



















































